CHILE DESPERTÓ

Novedades

20 noviembre 2019

En las últimas semanas las ciudades y los pueblos de Chile se han convertido en el escenario de un estallido social que ha destacado por su masividad y radicalidad. Desde las ciudades más grandes del país como Santiago, Concepción y Viña del Mar, hasta las más extremas en el norte como Arica, Iquique o Alto Hospicio, y en el extremo sur como Coyhaique y Punta Arenas. Asimismo, son innumerables los espacios recuperados para la re-organización de la vida: lugares de trabajo, universidades, espacios públicos como ferias, plazas y calles. Todos se han convertido en espacios de expresión de un Pueblo que ya no teme exigir justicia y dignidad.

Elisa Torres. Santiago. Chile despertó

Chile nos muestra un cotidiano que se fractura y se reivindica con cada gesto y en cada manifestación. Muchos símbolos caen y otros se renombran. Ejemplo de esto, es la ex Plaza Italia, símbolo de encuentro de la capital y del país, la cual estos días ha sido punto de concentración de más de un millón de manifestantes, y que a propósito de esas apropiaciones se resignifica cambiando su nombre y entregando con él un contundente mensaje: “Plaza de la Dignidad”, conformando así un paisaje hasta ahora nunca visto en la historia política del país.

Romina Ramírez. Santiago. 22 de ocubre de 2019

Estas semanas también han sido marcadas por la brutalidad y la crueldad con las que el presidente de extrema derecha, Sebastián Piñera, ha respondido a las manifestaciones, declarando abiertamente la guerra a la ciudadanía y suspendiendo el Estado de Derecho el 18 de octubre de 2019. De esta manera, ha dado inicio a una política de represión sistemática que se recrudece día tras día, utilizando métodos instaurados en dictadura y nuevas legislaciones para la criminalización de la organización social. En este actuar, este presidente debe respondernos a los y las chilenas por las violaciones y abusos sexuales que cometen los agentes del estado, las torturas y vejaciones practicadas de manera ilegal, la veintena de muertos, los cientos de mutilados y los miles de encarcelados.

Rodolfo Durán Bilbao. Santiago. Erigiendo Espíritu

Esta exposición fotográfica busca mostrar la fuerza de un Pueblo que en el proceso de despertar es reprimido. Por lo tanto, esta muestra también es un llamado a prestar atención a las democracias existentes, a los modelos político-económicos que nos hegemonizan, a los espacios que construimos y a cómo ejercemos nuestro derecho a organizarnos por reivindicaciones y causas comunes. Hoy, Chile nos muestra la crisis del modelo neoliberal latinoamericano en su propia cuna.

 

Javier Bahamondes. Santiago. Sábado 19 de octubre 2019

* Proyecto realizado por estudiantes chilenos de Geografía UNAM en el marco del Seminario Permanente Perspectivas Críticas de Desarrollo Urbano Territorial del Instituto de Geografía. Las fotos han sido enviadas por movilizados.as en Chile y en el extranjero. Hemos recibido más de 400 fotografías de denuncia en una semana y al término de la convocatoria continúan llegando.

 

Reseña de Nicolás Celis

Las narrativas que sostienen que las fotografías se vinculan únicamente a momentos de tiempos felices o nostálgicos, hoy se desafían con la ferocidad propia de registros de un estallido social que solo se puede poner al descubierto producto de una conexión intolerable entre lo normal y lo anormal, entre lo inocuo y lo conmovedor, entre el silencio y el alarido. Estas imágenes que presenciamos hoy son parte de un repertorio que muestra que algo cambió para siempre, de un registro itinerante pero latente, que nos recordará que las experiencias son capaces de resignificarse a lo largo del tiempo: lo que antes leíamos como normal ahora nos resulta repulsivo e intolerable.

Mirando de esta forma la situación chilena, sería irresponsable ver esto solo como un simple momento que carece de densidad o algo carente de sustancia. Los momentos son explosivos, solo echan humos, es fuego que se mantiene prendido solo mientras arde la llama de la barricada. El momento es fugaz y combustible, pero la crisis es espectral y emancipadora, no se diluye ni desvanece en el aire; de ahí que sus resonancias, sus ecos posteriores –para algunos, de terror de perder sus privilegios y, para otros, de dignidad por determinar lo intransable de la justicia social− persisten.

Hoy, cuando un modelo se desploma por el desgaste, cansancio y hastío, debe surgir otro que seguramente no estará de inmediato a la altura de las exigencias, pero que poco a poco se ajustará a las nuevas expectativas. Seguramente tendrán que convivir modelos, algunos se articularán, otros se mostrarán los dientes. Habrá una heterogeneidad, serán múltiples las propuestas e incluso serán difíciles de trazar. Independiente de lo anterior, la crisis provocará que el poder que se disputa, ineludiblemente tendrá que reinscribir sus formas y relaciones en todas las esferas y en todos los niveles.

Las fotografías de carteles de protesta, de personas marchando y expresándose, agentes del estado reprimiendo, son objetos extraordinarios que ejemplifican la situación actual y los efectos oblicuos de las movilizaciones democráticas. A través de estos registros podemos conocer aspectos materiales y mensajes que buscan difundir esperanzas y temores y la forma en que diversos esquemas y estrategias de resistencia se despliegan creativamente durante las movilizaciones. Las fotografías muestran una diversidad de tamaños, formatos, lenguajes que las sitúan como materiales que patentan momentos de conciencia y transformación social. En este sentido, recordar es una práctica y no simplemente una ocurrencia espontánea o visceral. Sin embargo, para las autoras y el autor de esta puesta e intervención memorial coexiste una angustia y una esperanza que resulta desconcertante y paradojal, pues las fotografías seleccionadas registran la banalidad del presente en su cotidianidad, pues si bien, mientras confirman el fervor de un estallido social legítimo, este está envuelto en la intoxicación de una declaración de guerra cruel y bestial, que busca reprimir y deshumanizar a los ciudadanos como agentes ilegítimos del cambio. Ambas prácticas de recuerdo conviven, dialogan, se enfrentan y se encuentran.

Nicolás Celis Valderrama
Dr© en Historia. Pontificia Universidad Católica de Chile.
Centro de Estudios interdisciplinario de Infancia y Espacialidad- UDLA.
CENALTES Ediciones

CONFERENCIA SOBRE LA SITUACION ACTUAL EN CHILE: